Debería…
Debería dejar de mirarme el ombligo. Debería dejar de analizar cada gesto. Debería vivir más y hablar menos. Debería quitarme todo el miedo al fracaso. Debería darme cuenta de que soy estupenda. Debería borrar la frase anterior. Debería decirte que lo siento. Debería decirte que me siento herida, que necesito escuchar un “lo siento” de tí. Debería escuchar los consejos sólo dejándolo en eso (y no hacer tesis doctorales sobre cada comentario). Debería dejar que mis sentidos me llevaran donde quiero. Debería darme cuenta de que me paso el día diciendo “Debería…” y hacer las cosas de una condenada vez. Debería reventar en mil pedazos el caparazón y dejarme de tonterias. Debería dejar que me quisieras. Debería ser la que siempre he sido sin miedo a equivocarme (sabiendo que lo haré).
Acepto consejos de “deberías” sabiendo que seguiré tomandolos al pie de la letra.